Mi abuelo materno: Modesto Albalá Garcia
Para conocerse a uno mismo hay que ir hasta
las fuentes que alimentan el río de nuestro pensamiento. Las frescas
aguas que lo alimentaron en mi niñez nacían, entre otras, de la fuente
que manaba de la personalidad de Don Modesto. Ahora que friso la edad en
la que él guió mis primeros pasos, quiero acercarme a su figura a
través de la estela que ha dejado en el mar de la Historia, donde
finalmente reposan sus aguas...
Como reza en el anverso de este documento nació en Cadalso de Gata el 21 de abril de 1887 hijo de Santos y Petra.
Aunque fuese el azar el que eligió su lugar de nacimiento, siempre lo tuvo en su corazón, como muy bien lo expresó en sus artículo de 26 de noviembre de 1910 en "El Bloque", titulado "A mis paisanos (los del distrito de Coria)":
"Ha tiempo alejado de esa mi tierra, donde feliz pasara los tiernos años de la hermosa infancia y de la que tan agradables recuerdos guardo en el fondo de mi alma, en el dorado cofrecito de los perfumes juveniles con los que esenciamos en reminiscencia grata, para hacerlas más llevaderas, las amargas horas de la triste vida, he vivido ajeno de lo que ocurriera en la patria chica, sin que una voz conocida acudiera compasiva a calmar mis deseos trayéndome alguna noticia de los vergélicos cármenes de la Rivera de Gata, a quien consagrara el hondo sentir de mi alma y en donde se hallan los amigos de la juventud..."
Como reza en el anverso de este documento nació en Cadalso de Gata el 21 de abril de 1887 hijo de Santos y Petra.
Aunque fuese el azar el que eligió su lugar de nacimiento, siempre lo tuvo en su corazón, como muy bien lo expresó en sus artículo de 26 de noviembre de 1910 en "El Bloque", titulado "A mis paisanos (los del distrito de Coria)":
"Ha tiempo alejado de esa mi tierra, donde feliz pasara los tiernos años de la hermosa infancia y de la que tan agradables recuerdos guardo en el fondo de mi alma, en el dorado cofrecito de los perfumes juveniles con los que esenciamos en reminiscencia grata, para hacerlas más llevaderas, las amargas horas de la triste vida, he vivido ajeno de lo que ocurriera en la patria chica, sin que una voz conocida acudiera compasiva a calmar mis deseos trayéndome alguna noticia de los vergélicos cármenes de la Rivera de Gata, a quien consagrara el hondo sentir de mi alma y en donde se hallan los amigos de la juventud..."

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